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martes, 11 de octubre de 2011

Fisicoculturismo: El debate de las 8 repeticiones en el entrenamiento

Ese rango de repeticiones ha sido considerado el básico en el culturismo durante muchos años y si vais a cualquier gimnasio y observáis atentamente a los culturistas entrenándose allí, hay muchas posibilidades de que os encontréis contando una y otra vez 8 repeticiones.

Cuándo se trata de construir masa muscular, ¿hay que hacer 8 repeticiones o no? Esa es la cuestión.

En los primeros días del culturismo no había apenas información científica acerca de las fibras musculares ni de cómo los músculos se desarrollaban bajo los distintos tipos de estrés. Por consiguiente, los métodos de entrenamiento eran simplemente el resultado de la información divulgada de boca en boca. Cualquier cosa que funcionase para el tipo más grande del gimnasio enseguida se difundía y todos los demás lo seguían. No obstante, cuando algo empieza a convertirse en popular, es cuando los científicos empiezan a estudiarlo.

A pesar de que existen muchos estudios científicos que respaldan la información del entrenamiento hoy, esa está basada en estudios que demostraron lo qué funciona mejor en la mayoría de los sujetos de la prueba, no en todos ellos. Mantened presente que cada uno tiene diferente genética y que lo que se ha demostrado científicamente que funciona para la población general puede no funcionar (probablemente no funciona) para todos y cada uno.

Por ejemplo, si un estudio está hecho sobre un cierto tipo de entrenamiento de masa y 70 de los 100 sujetos muestran una mejora estadísticamente significativa en la masa muscular, entonces eso sería suficientemente bueno para que el investigador concluyera que la mayoría ganaría masa muscular si sigue ese tipo particular de entrenamiento.

Sin embargo, todavía existe un 30% (cerca de una tercera parte) que no obtuvo beneficio. La cuestión es que aun así necesitáis conocer vuestro cuerpo y descubrir qué funciona mejor para vosotros, puesto que incluso la información respaldada por los estudios científicos no incluyen a la toda la población.

Es cuestión de composición fibrilar

El rango óptimo de repeticiones que determinará lo bien que ganaréis masa muscular va a estar basado en vuestra configuración genética y qué cantidad de cada tipo de fibra tiene vuestro cuerpo. También dependerá de cómo entrenáis para sacar provecho de esas fibras musculares.

Existen distintas fibras musculares que entran en acción durante los movimientos explosivos o pesados, así como otras que se activan durante la actividad de resistencia. Cada uno de nosotros tiene un porcentaje diferente de cada una. Es por eso que algunos están genéticamente dotados cuando se trata de levantar pesos muy pesados o de correr muy rápido, mientras que otros son capaces de correr o de nadar durante larguísimas distancias.

Una persona que está genéticamente inclinada para ser un powerlifter que levanta enormes cantidades de peso, pero se cansa rápidamente, no se beneficiaría de entrenar como un triatleta y probablemente nunca sería un buen triatleta aunque se lo propusiese. Además, una persona que está genéticamente inclinada para ser un atleta de resistencia, tendrá muchas dificultades para ganar masa muscular o la potencia necesarias para ser un buen culturista o powerlifter.

Ahora bien, puesto que la habilidad de los músculos de una persona para adaptarse a un tipo específico de entrenamiento depende de su porcentaje genético de los tipos de fibras musculares, veamos qué tipos son y cómo cada tipo de fibra muscular permite que actúen los músculos.

Cuando se trata de fibras musculares, el entrenamiento no puede cambiar un tipo por otro. Sin embargo, el entrenamiento sí puede cambiar el tamaño del tipo de fibra de un músculo. En otras palabras, puede haber una hipertrofia selectiva de las fibras basada en el tipo de entrenamiento. Si queréis maximizar el tamaño muscular entonces necesitáis centrar vuestro entrenamiento en ese tipo de fibras que tenéis en más abundancia, aun así necesitaréis añadir otros elementos a vuestro entrenamiento que permitan que otras fibras musculares también se desarrollen. Si tenéis tres tipos de fibras musculares, entonces parece razonable pensar que si os mantenéis con un único rango de repeticiones para todas las series, eso no resultará beneficioso para maximizar todo vuestro potencial para ganar masa.

Necesitaréis mezclar el número de repeticiones para trabajar todas las fibras musculares eficazmente.

Los tres tipos de fibras musculares

En general, tenemos diferentes tipos de fibras musculares.

Fibras de contracción lenta (tipo I)

Las fibras de contracción lenta (tipo I) están caracterizadas por su lento tiempo de contracción (en relación con los otros dos tipos) y una alta resistencia a la fatiga. Eso las convierte en ideales para ser reclutadas durante las actividades de resistencia. Las fibras de contracción lenta tienen un pequeño diámetro, así que difícilmente provocarán un impacto sobre el tamaño muscular si tuvieseis un igual porcentaje de los tres tipos de fibras. Este tipo de fibras contiene muy bajos depósitos de creatinfosfato (que se usa durante los movimientos explosivos de alta energía) y de glucógeno, pero son muy eficaces para almacenar triglicéridos (grasas) y para usarlos como energía. Esto convierte a las fibras de contracción lenta en ideales para usar durante las actividades de larga distancia como correr, o para hacer esas largas travesías en la cinta de andar o en la máquina elíptica. Las fibras tipo I no ayudan a producir mucha fuerza, así que no haréis una gran cantidad de ejercicio de resistencia si lo que queréis son músculos fuertes y explosivos. Los rangos de repeticiones de 12 y por encima de ese número por serie se considera que reclutan las fibras de tipo I (de contracción lenta). Sin embargo, estas son principalmente dedicadas para las actividades que requieren la oxidación de la grasa para producir energía.

Fibras de contracción rápida (tipo II)

La mayoría de la actividad del entrenamiento con pesas recluta las fibras de contracción rápida (tipo II). Estas fibras presentan un tiempo de contracción mucho más rápido que las fibras de contracción lenta (de ahí sus nombres) pero las fibras de contracción rápida requieren la conversión rápida de energía y se fatigan mucho antes que las fibras de tipo I. Las fibras de tipo II almacenan una gran cantidad de fosfato de creatina y glucógeno para producir rápidamente la energía que necesitan. Las fibras de tipo II necesitan la energía más rápido de lo que el proceso oxidativo puede proporcionarla, así que no almacenan triglicéridos para usarlos como combustible. Las fibras de contracción rápida se usan para las actividades musculares anaeróbicas y queman el ATP a un ritmo acelerado, de ahí que el fosfato de creatina sea un suplemento tan popular en el culturismo. Las fibras de contracción rápida pueden dividirse en dos subcategorías: de contracción rápida A (tipo II-A) y de contracción rápida B (tipo II-B).

Las fibras de contracción rápida tipo II-A presentan una moderada resistencia a la fatiga y son las de tipo medio entre las de contracción lenta y las de contracción rápida tipo II-B. Las fibras de tipo II-A tienen un diámetro grande que las convierte en un buen contribuyente al tamaño muscular. Aunque principalmente queman glucógeno como combustible, han demostrado su capacidad para poder oxidar en cierta medida los triglicéridos. Son reclutadas durante la actividad anaeróbica prolongada que requiere una alta exigencia física. Por consiguiente, entran en acción durante las superseries pesadas y series descendentes o cuando vais al máximo en series que cuenten con 10-15 repeticiones.

Las fibras de contracción rápida tipo II B se cansan rápidamente y sólo son buenas para actividades anaeróbicas de muy corta duración. Son reclutadas durante los movimientos de mucha fuerza que duran muy poco tiempo. Estas fibras pueden producir mayor cantidad de potencia y tienen un diámetro mucho más grande que las fibras de tipo I, así que los culturistas y los powerlifters se beneficiarán más de entrenar las fibras de tipo II-A y II-B que las fibras tipo I. Como las tipo II-A, las II-B presentan elevados almacenes de fosfato de creatina y glucógeno, pero apenas necesitan reservar triglicéridos. Las fibras de tipo II-B son las empleadas por un corredor de velocidad de 50 metros o por un culturista que realiza series de 4-6 repeticiones, mientras que las de contracción rápida tipo II-A son las que llama a la acción un corredor durante los 800 metros o un culturista cuando lleva a cabo una serie moderadamente pesada de 8-10 repeticiones.

Durante el movimiento, la cantidad de fuerza que produce un músculo es dependiente del tipo de fibra que ha sido reclutada para ser usada. Cuando el músculo se contrae y se estira rápidamente, las fibras de contracción rápida se encargan de la responsabilidad de generar la fuerza para llevar a cabo el movimiento. Todos hemos oído acerca de las contracciones isométricas (cuando el músculo está bajo estrés sin que se produzca movimiento, de forma que no hay ningún cambio muscular), es entonces cuando las fibras de contracción lenta entran en acción y producen tanta fuerza como las fibras de contracción rápida.

Para reclutar tantas fibras de contracción rápida como podáis, necesitáis mantener el músculo contrayéndose y estirándose bajo grandes cantidades de estrés durante breves periodos. Cuando estáis arrancando repeticiones duras en el gimnasio, los músculos producen fuerza reclutando tantas fibras como necesitan. El reclutamiento es un proceso muy controlado y puesto que nuestros cuerpos procuran ser lo más eficientes posible, las fibras reclutadas empiezan por las de menor tamaño (tipo I) y luego las más grandes (las de tipo II-A y II-B en ese orden) según sean necesarias.

No importa el tipo de estrés al que se enfrenten los músculos, casi siempre reclutan las fibras en ese orden. La excepción puede ser cuando el músculo se estira extremadamente rápido, entonces las fibras de contracción rápida pueden activarse primero. Si el entrenamiento es de muy baja intensidad, entonces los músculos pueden necesitar reclutar únicamente las fibras de contracción lenta (tipo I).

Sin embargo, las buenas noticias son que cuanto más fuerza necesiten generar los músculos, más fibras musculares serán reclutadas. Además, la duración de la necesidad de la fuerza también provocará la entrada en acción de más fibras y de distintos tipos. Los ejercicios con peso de alta intensidad (pesados), o métodos tales como las superseries y las series descendentes, reclutarán más fibras del mayor diámetro (de contracción rápida).

¿Cuál es la composición fibrilar de vuestros músculos?

Si os preguntáis con qué proporción de fibras musculares habéis sido genéticamente dotados, hay tanto pruebas científicas como no oficiales que podéis usar para saberlo.

Una biopsia muscular puede realizarse en un centro médico para averiguar la configuración exacta del músculo, o si queréis tener una idea general de dónde encajáis, podéis llevar a cabo el siguiente experimento (el método no oficial sólo sirve para grupos musculares no para músculos individuales):

Mientras estáis en el gimnasio, determinad cuál es vuestro peso máximo para una repetición única en un movimiento compuesto como el press de banca o la sentadilla. Una vez que conozcáis vuestro peso máximo, usad el 80% del peso de esa repetición máxima para realizar tantas repeticiones como podáis. Si conseguís menos de 7 repeticiones, entonces vuestro grupo de músculos probablemente está compuesto en más del 50% por fibras de contracción rápida. Si sois capaces de realizar entre 7 y 12 repeticiones, entonces es ese grupo muscular probablemente está compuesto en igual proporción de fibras de tipo I y de tipo II.

Como hemos mencionado antes, no podéis entrenar para convertir las fibras de contracción rápida en fibras de contracción lenta, o viceversa. Estáis sujetos a lo que mamá y papá os han dado. Dicho esto, si entrenáis correctamente las fibras de tipo II-A pueden adoptar las características de las de tipo II-B y viceversa. Dependerá de si favorecéis un entrenamiento muy pesado o un entrenamiento de moderada intensidad.

Aunque el entrenamiento con pesas no cambia intrínsecamente el tipo de fibras, sí modificará el tamaño de las mismas (conocido como hipertrofia muscular). Así que conocer vuestra configuración genética en lo referente al ratio de fibras musculares puede ayudaros a maximizar la capacidad de vuestro cuerpo para crecer.

Considerad esto: Vuestras fibras de contracción rápida tienen un diámetro mucho más grande que las de contracción lenta, así que incluso si tenéis un 50% de tipo I y un 50% de tipo II, las de contracción rápida pueden representar una mayor proporción global del tamaño muscular (digamos que el 65%). Si entrenáis mayormente con alta intensidad, podéis llevarlo al punto en el que el 75% o el 80% del volumen muscular provenga de las fibras de contracción rápida, a pesar de que exista una proporción igual entre la cantidad de ambas. Por tanto, lo repito una vez más, para maximizar vuestra capacidad de ganar tamaño, necesitáis averiguar (o someteros a una biopsia) qué proporción de fibras musculares tenéis de forma que podáis estructurar vuestro entrenamiento de forma apropiada.

Pero siempre hay un pero cuando se trata de culturismo. Si presentáis una proporción de fibras lentas contra fibras rápidas del 50/65, con un 65% del tamaño global proveniente de las fibras de contracción rápida y entonces os centráis en entrenar el tipo de fibras de contracción lenta, entonces el músculo ganará resistencia pero se volverá más pequeño y débil debido a la falta de necesidad de reclutar las fibras de contracción rápida. Ahora el ratio del tamaño cambia y se vuelve a un 50/50, puesto que las fibras rápidas se atrofiarán. Necesitáis entrenar todas las fibras para aspirar a conseguir el máximo tamaño y el objetivo principal debe recaer en las tipo II-B puesto que son las más grandes de diámetro y las que pueden ayudar al músculo a crecer más que los otros tipos de fibras.

Activar todos los tipos de fibras

De acuerdo entonces, para garantizar las ganancias en fuerza y volumen debéis entrenar con pesos tan pesados que sólo podáis realizar un número bajo de repeticiones. Eso asegurará que vuestros músculos recluten las fibras de contracción rápida II-B que son las que producen la fuerza. Puesto que los músculos reclutan las fibras en un orden específico, reclutar las de tipo II-B significa también que los otros dos tipos son asimismo llamados a la acción, por consiguiente se consigue una máxima intervención. Si entrenáis con pesos moderados por un número mayor de repeticiones, entonces las fibras de tipo II-B no será necesario que entren en acción y estaréis perdiendo parte del tamaño que podría provenir con su hipertrofia además de las de tipo I y de tipo II-A.

La fuerza se desarrolla principalmente empleando series de 8 repeticiones

El rango recomendado para inducir el crecimiento muscular está entre las 5 y 8 repeticiones (usando el 80% de vuestra repetición máxima) debido a que se reclutan las fibras II-B. Si buscáis el tamaño puro, los estudios han demostrado que mover pesos entre moderados y pesados en un rango de 6 a 12 repeticiones es lo ideal. Esta variedad permite afectar a los tres tipos de fibras en algún punto. Sin embargo, todavía podéis ajustar vuestro entrenamiento para maximizar la composición específica de fibras musculares. Usar siempre el mismo esquema de repeticiones causará que vuestro cuerpo se adapte fácilmente y las ganancias musculares disminuyan.

Necesitáis no solamente variar la resistencia del peso que usáis, sino también la duración del tiempo que el músculo se está contrayendo y cuánto tiempo descansáis entre series. Eso mantendrá al músculo bajo sorpresa y reclutará más fibras musculares para crecer. Usad pesos pesados para series de 5-8 repeticiones en movimientos compuestos para comenzar el entrenamiento y construir los cimientos, pero usad también pesos moderadamente pesados en series de 6-12 repeticiones, además de superseries y series descendentes para sacar el máximo provecho del músculo y reclutar y estimular el crecimiento en el máximo número de fibras posible.

La teoría de las 8 repeticiones

La teoría de las 8 repeticiones sobreviene como “la mejor práctica” porque los estudios han demostrado que para reclutar los tres tipos de fibra,s hasta las de tipo II-B, los culturistas han de entrenar con el 80% del peso de una máxima repetición durante 5 a 8 repeticiones. Sin embargo, para maximizar el crecimiento y densidad, necesitáis usar repeticiones variadas, además de variaciones en la duración de las repeticiones y del descanso entre series. Cada sesión de entrenamiento debe contener series de pura potencia y masa, algunas para resistencia y algunas entremedio.

Limitaros a solamente un rango de repeticiones sería limitar vuestra capacidad para desarrollar músculo.

jueves, 6 de octubre de 2011

Video del actual Mr Olympia Phil Heath

Fisicoculturismo: La separación muscular

La necesidad de calidad y un aspecto del desarrollo físico es muy importante para alcanzar la calidad en el culturismo. La separación muscular se alcanza cuando se llega a un nivel de musculación que va mucho más que una simple definición. El entrenamiento, el descanso y la dieta pueden proveer una buena definición, pero hay que hacer algo más para transformarse en un atleta de anatomía ambulante que ingresará a competiciones.

El físico de calidad debe mostrar separación clara entre cada grupo muscular. Por ejemplo, cuando se hace una pose de espalda con los dos bíceps, las marcas entre el bíceps y el tríceps, el hombro, el trapecio y el dorsal y el lumbar deben saltar para fuera de modo a lograr la antención de los jueces. Cada grupo muscular debería mostrar distinciones internas claras: las dos porciones del bíceps, las tres porciones del tríceps. Y cada porción también debe ser modelada con estriamentos visibles de haces de fibra muscular.

La separación muscular total es el resultado de entrenar cada músculo tan a fondo que cada plano, contorno y aspecto es resaltado y totalmente revelado una vez que se haya disminuido la grasa corporal suficientemente. Alcanzar eso requiere muchos ejercicios diferentes para cada músculo y muchas series y repeticiones. Pero también es necesaria una técnica específica.

Consejos prácticos

• Es necesario aislar totalmente cada músculo y después cada área específica de cada músculo a fin de encajar todas las fibras posibles creando así una separación clara entre cada músculo y las grandes regiones corporales. Eso es realizado conociendo exactamente como cada ejercicio afecta los músculos y planeando un programa que modele el cuerpo exactamente como se pretende.

• La separación muscular no puede ser alcanzada sin rigor de movimientos envolviendo esfuerzo concentrado por medio de la amplitud de movimiento completa del ejercicio, de modo que toda fibra relacionada sea sometida a la cantidad máxima de estrés. Cualquier negligencia en la ejecución anulará el propósito. Si no se ejecuta un ejercicio de aislamiento de manera totalmente rigurosa, no se estará trabajando el área reducida y específica para que el ejercicio fue diseñado.

• Obviamente, cualquier separación que se alcance no se quedará visible si el músculo estuviere cubierto con grasa corporal. Por lo tanto, una dieta y suplementación apropiada que resulte a la baja grasa corporal es también un factor importante para alcanzar una separación muscular espectacular.

Fisicoculturismo: Conseguir un mayor progreso al añadir una serie más larga al final del entrenamiento

Debemos tener claro que para conseguir grandes músculos hemos de levantar grandes cargas en series de pocas repeticiones, además de para conseguir fuerza para levantar más peso aún. Pero hay formas de conseguir un progreso más efectivo en nuestras sesiones de entrenamiento para mejorar esa hipertrofia, que a fin de cuentas es lo que buscamos.

Añadir una serie con menor peso y más repeticiones al final de nuestro entrenamiento es una practica sencilla para generar un desarrollo mayor.

Al incluir una serie de menor intensidad al final de un entrenamiento de alta intensidad se produce un efecto de hipertrofia masivo. Pero esta práctica se debe realizar ocasionalmente cuando de verdad busquemos un cambio radical en las sesiones en el gimnasio, para evitar el estancamiento y mantener activo el factor sorpresa.

lunes, 3 de octubre de 2011

Fisicoculturismo: ¿Hipertrofia o Fuerza?

Muchos practicantes en los gimnasios montan sus entrenamientos de una forma completamente contraria a sus objetivos reales. Por qué tratar sobre el término "intensidad de entrenamiento" ? La respuesta parece ser obvia, sin embargo la misma no es tan simple así. La intensidad no puede ser definida sólo por la cantidad de carga levantada o sencillamente definida por la fuerza relativa alcanzada en una sesión de entrenamiento. En realidad es un conjunto de factores que lleva el atleta a conseguir sus objetivos, sean ellos cuáles fueren.

La intensidad en el entrenamiento

Los ejercicios de baja intensidad llevan al atleta a la resistencia, los ejercicios de intensidad promedio proporcionan hipertrofia y los ejercicios de alta intensidad llevan el atleta al aumento de fuerza. Todos los entrenadores saben eso, sin embargo no todos los alumnos conocen esto y confunden intensidad con sobrecarga.

Podemos definir sobrecarga en musculación como la cantidad de peso levantado de cada ejercicio, es decir, la sobrecarga nada más es un factor de resistencia contra el movimiento ejecutado. Algunas personas pensarán “la cantidad de carga está directamente vinculada al % de carga máxima y la intensidad”, sí esto es real, sin embargo no siempre un ejercicio más pesado es un ejercicio más intenso.

Entrenamiento Intenso

Para llegar a un entrenamiento intenso debemos pensar en tiempo, la intensidad es inversamente proporcional al tiempo, es decir, cuanto más lenta sea una sesión de entrenamiento, menos intenso este entrenamiento fue. De forma práctica y usando de conocimiento común podemos definir un entrenamiento de alta intensidad como aquel con grandes cantidades de carga y un tiempo de duración total de como máximo 60 minutos. Los entrenamientos más largos, no son considerados de alta intensidad.

Un factor preponderante para generar la intensidad es el intervalo entre las series y ejercicios. No hablaremos sobre el intervalo ideal, pero daremos como ejemplo un intervalo de 60 segundos. Imaginen que un atleta llega al gimnasio y hace una serie de pectorales con barra de 100 kg y un intervalo de 1 minuto repitiendo la secuencia una nueva serie con la misma carga. entonces podemos decir que tenemos una determinada intensidad dependiendo de la carga levantada, pues el intervalo fue fijo. Para aumentar la intensidad cuando consideramos intervalos fijos, debe ser aumentada la carga.

Otro ejemplo es cuando se ejecuta la rutina con 100 kg en su primera serie y en un intervalo de 1 minuto, aumenta la carga para su segunda serie y la ejecuta con 120 kg, descansa 80 segundos y repite la misma carga. En este caso la intensidad no puede ser cuantificada y ni siempre este aumento en carga genera un mayor estrés muscular, pues el factor de descanso influencia en forma importante sobre la intensidad.

Consejos

• Aumentar la intensidad de un entrenamiento cuando se disminuye el intervalo entre las series manteniendo la carga constante no es una buena elección, pues intervalos de regeneración inferiores el 1 minuto no proporcionan buena recuperación de las reservas celulares y la hipertrofia no puede ser alcanzada.

• Para que alcancemos un máximo de hipertrofia debemos mantener un entrenamiento de alta intensidad con intervalos fijos, no debiendo sólo trabajar con sobrecarga. Las sobrecargas altas con largos intervalos de descanso favorecen el aumento de la fuerza y la fuerza no viene necesariamente acompañada de hipertrofia muscular. Un ejemplo de esto son los levantadores de peso, los que no son obesos tienen un menor volumen muscular que muchos culturistas y en los gimnasios estamos siempre viendo chavales delgados levantando gran cantidad de carga mientras algunos monstruos no levantan pesos muy pesados.

Video del entrenamiento de los culturista Pro Jay Cutler y Ronnie Coleman

Fisicoculturismo: Construyendo masa muscular de gran alcance, potente y extremo

Después de incontables horas de estudio científico dentro de la iniciativa del análisis del crecimiento, los investigadores que se centran en la nutrición deportiva han demostrado con éxito que los dos principales componentes en las ganancias de peso masivos son una alta ingesta calórica y la digestión perfecta; es por ello que las nuevas fórmulas proveen entonces abundantes fuentes de calorías que están cargadas de proteínas de calidad, carbohidratos y grasas en una proporción anabólica precisa con un sistema de enzimas para la digestión científicamente avanzada y de rápida asimilación.

Hay productos con una exacta cantidad de proteína de suero de leche de calidad suprema, carbohidratos y los MCT fundamentales para alimentar los músculos y el combustible de alta intensidad necesario para conseguir los bombeos más potentes en los entrenamientos.

* Hablamos de un complejo de proteínas y BCAA de liberación ultra-rápida biodisponible (concentrado de proteína de suero, L-leucina, L-isoleucina, L-valina),
* También de complejo de hidratos de carbono de rápida liberación como la maltodextrina, sólidos de jarabe de maíz, y dextrosa
* Se suele añadir algún complejo concentrado de MCT y lípidos aprovechando la mezcla de aceite de coco, mono y diglicéridos, lecitina de girasol, caseinato de sodio, o hasta cacao.

Como citamos el aumento de la ingesta de calorías es fundamental para conseguir ganancias del peso corporal y la masa muscular, pero sin completar la digestión y asimilación de estos macronutrientes necesarios, no se puede obtener el máximo beneficio anabólico, entonces para superar este inconveniente se utiliza en general sistemas de enzimas digestivas para proporcionar la cantidad precisa de determinadas enzimas para digerir la proteína, los carbohidratos y las grasas rápida y completamente, en cada servicio.

* Un sistema por ejemplo como el tri-anabol-peptasa está diseñado para garantizar una digestión rápida y óptima y mejorar la bio-disponibilidad para una nutrición anabólica máxima del tejido muscular.
* Para citar este sistema contiene proteasas, gluco-peptasas como la alfa-amilasa y la gluco-amilasa, la maltasa, lactasa, invertasa; y además una lipo-peptasa compuesta de lecitina y lipasa que dentro de un complejo enzimático de bio-ingeniería elimina el malestar estomacal común y la hinchazón causada en particular por los viejos ganadores de peso.

Pocos minutos después de beber este tipo de suplementos, el cuerpo será sometido a una fuerte infusión anabólica sincronizada, aumento del transporte de glucógeno y mayor captación de aminoácidos para estimular el crecimiento muscular y la definición de la masa.

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